PRONÓSTICOS DEL TIEMPO

 A LARGO PLAZO

           

            ¿Para cuándo la próxima sequía prolongada e importante en la Península Ibérica?

Pronósticos para 2012 en La 1 TVE

Perspectivas climáticas para 2012 (18-12-2011), con especial atención a las precipitaciones mensuales.

Pronósticos para el invierno 2011-12 (20-11-2011)

Perspectivas climáticas para 2011 (17-10-2009)

Riadas del Ebro y ciclo de Moseley. Un resumen, una descripción y un ensayo de prognosis (24-IX-2009; corrección 31-X-2010)

 

Más pronósticos

 

 

 

 

Volver a la página principal

 

Contactar con el autor

Desde el otoño de 1999 nuestros pronósticos del tiempo a largo plazo han visto la luz en Internet, constituyendo una de las piezas fundamentales del trabajo emprendido muchos años atrás.

Pese a las polémicas levantadas en algunos foros y las incomprensiones de gentes poco respetuosas con el trabajo y la dignidad ajenas, esta actividad no sólo ha puesto a prueba las antiguas herramientas de trabajo, sino que a la par nos ha permitido afinarlas. La observación es fundamental en cualquier actividad científica, y no sólo una etapa previa e incipiente del conocimiento, como erróneamente piensan algunos.

Nuestros mayores poseían una capacidad muy superior de observación y de su agudeza visual y sensorial eran capaces de extraer sagaces deducciones. Frente a nuestra poderosa tecnología ellos se sirvieron de sí mismos y de su entorno natural para realizar predicciones del tiempo. No hay barómetro ni aparato o ingenio diseñado por el hombre que posea la sensibilidad del ser vivo; éste, por su complejidad, gran cantidad de conexiones internas que posee y estrecha dependencia del medio, es capaz de sintonizar variaciones medioambientales, aunque sea automática e inconscientemente, muchísimo más sutiles y de enorme valor interpretativo que el aparato o satélite más sofisticado, un arte que nuestra cultura científica y tecnológica, desgraciadamente, ha perdido.

Lo mismo ha sucedido con la parte lógico-racional de la ciencia antigua, basada en la interpretación aristotélica del mundo, tan valorada en la Edad Media por los científicos de toda Europa (Astrometeorología). Pese a lo trasnochada que podamos encontrarla ahora, parte de principios correctos que sólo es necesario reformular en términos de la Física actual. Y, sobre todo, no reduce, no aísla las partes del gran organismo terrestre al capricho académico, ni corta los potentes lazos que lo unen al entorno cósmico próximo, el Sistema Solar.

El rústico, buen conocedor de su medio, y el científico a la antigua usanza, poseen la mismo visión global y unificadora del mundo, que cada vez surge con mayor empuje en el panorama actual del conocimiento; una visión “holística”, término que ha habido que buscar en la lengua griega, lengua culta en la que se forjaron esta clase de conocimientos nada más y nada menos que hace 2500 años.

         José Luis Pascual Blázquez, 13 octubre 2006

Volver a la página principal

 

Contactar con el autor